24 de junio de 2014

¿Y qué hacemos nosotros para cambiar el mundo? No hablo de avanzar en nuestro mundo individual, el trabajo, nuestras relaciones, aficiones..etc. Me refiero a esa serie de acciones que dejan huella en otra persona, huella que provoca que se repita esa acción en otra persona. Hablo de las cadenas de favores y las maravillosas consecuencias que provocan, consecuencias infinitas ya que si calculamos el alcance de esa acción puede que nos perdamos entre personas, kilómetros y probabilidades.


¿Y si hiciéramos una cadena de favores al mes, por ejemplo? Ayudar a tres personas al mes y pedirles cuando nos den las gracias que hagan algo, que ayuden a otras tres personas y que cuando les vayan a dar las gracias por el favor pedirles que ayuden a otras tres, y así sucesivamente.

Es tan sencillo como parece, y estaremos cambiando el mundo. Puede que una acción como darle unos céntimos al que está en la puerta del supermercado llegue a otras ciudades, de persona a persona, o incluso a otros países, nuestras acciones pueden recorrer el mundo, es realmente increíble.

Nosotros seremos conscientes de que hemos hecho esa buena acción, en nuestro cerebro se activa esa idea y nuestro cuerpo recibe ese bienestar, os lo explicaré de una forma más científica:
Hay una hormona llamada oxitocina, tiene un apodo, la hormona del apego o la hormona de los abrazos, porque se libera cuando abrazamos a alguien, pero esta es una parte muy pequeña en la que la oxitocina está involucrada. La oxitocina es una neurohormona, nos prepara para hacer las cosas que fortalecen las relaciones cercanas, esta hormona mejora la empatía y la predisposición a ayudar a los demás, hay gente que dice que deberíamos aspirar oxitocina para ser compasivos y cariñosos. Pero lo que no se conoce sobre la oxitocina es que es una hormona del estrés, se libera en respuesta al estrés, es una función tan importante como la de adrenalina que hace que palpite el corazón, y la liberación de oxitocina en respuesta al estrés nos motiva a buscar ayuda, decir lo que sentimos en lugar de guardárnoslo. La oxitocina no solo actúa en el cerebro, también actúa sobre el cuerpo, y una de las principales acciones en el cuerpo es proteger el sistema cardiovascular de los efectos del estrés, es un anti-inflamatorio natural, hace que los vasos sanguíneos estén relajados durante una situación estresante.
El corazón tiene receptores de esta hormona, la oxitocina ayuda que se regeneren las células cardíacas, y a recuperarse por cualquier daño del estrés, la oxitocina fortalece el corazón. ¿No suena increíble?
Lo mejor de todo es que todos estos beneficios de la oxitocina se intensifican con el contacto y apoyo social, por lo que cuando nos acercamos a alguien para ayudar se activa esta hormona y la respuesta al estrés se vuelve más saludable. Es realmente maravilloso que el estrés posea un mecanismo incorporado para recuperarse del estrés y que ese mecanismo sea el contacto humano.

Ayudar a los demás nos hace resistentes. Y sabiendo esto espero que todos vosotros hagáis vuestra cadena de favores, al menos una al mes, por los demás y por vosotros, por vuestra salud, quien sabe, puede que nuestras acciones se entrelacen en el proceso.


3 comentarios:

  1. Sin lugar a dudas esas partes mágicas son por las que vale la pena todo

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  2. Great blog

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